Poder Militar Global : japon
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jueves, 10 de abril de 2014

Australia y Japón Se alian y Tokio ofrecería sus submarinos a la Armada australiana


(defensa.com) Australia y Japón han firmado un acuerdo comercial y de seguridad con el que pretenden elevar sus relaciones bilaterales a un nuevo nivel e incrementar las relaciones en materia de seguridad, incluyendo el desarrollo conjunto de equipo militar. Ambos países esperan incrementar el número de ejercicios militares conjuntos y aumentar el intercambio de inteligencia y la interoperabilidad de sus Fuerzas Armadas.



En el trasfondo de este acuerdo está la preocupación de ambos por compensar el crecimiento de China en la zona. Japón anunció recientemente la cancelación de una norma auto impuesta que le impedía exportar equipo militar, por lo que existe ya el marco legal para llevar adelante esta operación. 

La compra de los más modernos submarinos japoneses, la clase Soryu, o el acceso a su tecnología están en la agenda del Primer Ministro australiano, Tony Abbot, durante su visita a Japón. Esta no sería la primera toma de contacto puesto que anteriormente ya se había desplazado una delegación del Ministerio de Defensa australiano y del organismo de adquisiciones de material (Defence Materiel Organisation o DMO) e incluso militares australianos habrían tomado contacto con los submarinos y su sistema de propulsión independiente de diseño sueco. 

Esta sería incluso una opción para modernizar los seis submarinos de la clase Collins que actualmente tiene en servicio Australia para extender su vida útil hasta la llegada de los nuevos, hecho que previsiblemente no tendrá lugar antes de 2020. Los submarinos clase Soryu tienen un desplazamiento de 4.200 toneladas en inmersión, disponen de sistema de propulsión independiente del aire, lo que aumenta el tiempo de inmersión y tienen un coste estimado por unidad de 600 millones de dólares. 


Australia tiene un programa de submarinos en marcha que contempla la adquisición de hasta 12 unidades de nueva fabricación. Hasta ahora se asumía que el astillero local ASC sería el fabricante de estos sistemas, aunque con colaboración de un socio tecnológico internacional, contemplándose la apertura de un concurso internacional. 

El astillero español Navantia lleva años siguiendo este programa y espera que el diseño del S-80 que construye para la Armada española pueda participar en el programa y beneficiarse de las buenas relaciones existentes entre Australia y España y en la colaboración del astillero español que se ha traducido en la venta y fabricación conjunta de dos Buques de Proyección Estratégica y tres destructores antiaéreos basados en el diseño de las fragatas F-100 españolas. Precisamente entre el 8 y el 10 de este mes está teniendo lugar en Canberra un ciclo de conferencias sobre el programa de submarinos australianos en el Australian Strategy Policy Institute (ASPI). 

Tras la firma del acuerdo comercial cobra más sentido el anuncio realizado el mes pasado según el cual Japón adquirirá vehículos blindados Bushmaster de fabricación australiana por valor de 10 millones de dólares.

Fuente: http://defensa.com/

sábado, 30 de noviembre de 2013

Conflicto entre China y Japón: que se levante el verdadero provocador.





El gesto de Washington de enviar bombarderos a sobrevolar la 'zona de defensa aérea' establecida por China fue totalmente contraproducente, según el analista político Nile Bowie. A continuación les ofrecemos un resumen de su artículo de análisis. La disputa territorial por este archipiélago del mar de la China Oriental formado por islas deshabitadas (conocidas como Senkaku en japonés y Diaoyu en chino) ha sido un foco de polémica en las relaciones entre China y Japón durante décadas y se ha intensificado hasta alcanzar el apogeo en los últimos meses, tras la compra de las islas por parte del Gobierno japonés.


La sociedad china y la coreana creen que el Gobierno de derechas del primer ministro japonés, Shinzo Abe, intenta ocultar el papel de cruel ocupante que ha tenido Japón en la historia, y han protestado airadamente contra los llamamientos del Gobierno de Abe a revisar la Enmienda N.º9 de la Constitución japonesa, que prohíbe a este país tener un Ejército. Según la opinión de Bowie, las recientes medidas de China para introducir una zona de defensa aérea sobre las islas en disputa han llegado como una respuesta a meses de agresivas maniobras militares japonesas en la zona, rica en recursos biológicos e hidrocarburos.


Dejemos que juzgue la historia
Los primeros datos históricos que indican que el archipiélago pertenece a China se remontan al año 1403 y aparecen en textos redactados por los enviados imperiales de la dinastía Ming. Durante la dinastía Qing las islas fueron puestas bajo la jurisdicción del gobierno local de la provincia de Taiwán. Los mapas publicados durante la década de 1800 en Francia, Gran Bretaña y los Estados Unidos reconocen todas las islas Diaoyu como parte del territorio chino. Japón derrotó a la dinastía Qing a finales del siglo XIX durante sus campañas expansionistas en la región y en 1895 obligó a China a firmar el humillante Tratado de Shimonoseki, que oficialmente cedió al País del Sol Naciente Taiwán y las islas circundantes, incluyendo las Diaoyu, que los japoneses rebautizaron como 'islas Senkaku' en el año 1900.


Después de la derrota y la rendición de Japón en la Segunda Guerra Mundial, tratados internacionales como la Declaración de El Cairo y la Conferencia de Potsdam exigieron legalmente a Japón devolver los territorios ocupados a la China prerrevolucionaria. Poco después de la revolución china en la década de 1950 y de la llegada al poder de los comunistas, Japón, con el respaldo de EE.UU., expandió su jurisdicción sobre el archipiélago, acto que se oficializó en el llamado Acuerdo de Reversión de Okinawa del 1970, una medida condenada por China y Taiwán.


La diplomacia de los B-52 de Washington
El anuncio del establecimiento de una zona de defensa aérea sobre las islas Diaoyu por parte de Pekín ha sido descrito por EE.UU. como una acción totalmente hostil y beligerante. Por su parte, China ha esgrimido que su 'declaración de defensa aérea' forma parte de su derecho a defender su soberanía nacional y la integridad territorial.


Pekín también ha señalado que EE.UU. y Japón establecieron sus propias zonas hace décadas y que estas zonas en algunos casos se extienden hasta las fronteras de otros países. En esencia, la declaración de defensa aérea de Pekín reivindica el derecho de identificar, monitorear y posiblemente emprender una acción militar contra cualquier avión de combate que entre en la zona, y a pesar de que EE.UU. respalda el derecho de Japón de mantener una zona similar, la Casa Blanca ha tildado la medida de China de "innecesariamente inflamatoria". Apenas unos días después de que el Gobierno chino publicara su declaración, los militares de EE.UU. desplegaron desde su base en Guam dos bombarderos estratégicos B-52, capaces de portar armas nucleares, que realizaron una travesía de 2.400 kilómetros para penetrar en el paraguas de la defensa aérea de China y volvieron a su base. El gesto, simbólico pero contundente, de Washington puede interpretarse como un corte de mangas del Pentágono al Gobierno chino. Tanto EE.UU. como Japón han establecido unilateralmente vastas zonas de defensa aérea propias, y sin embargo Washington tiene la desfachatez de rechazar infantilmente las legítimas reivindicaciones defensivas de otros países.


El columnista chino Wu Liming describió la política de EE.UU. y Japón de la siguiente manera: "Su lógica es simple: ellos pueden hacerlo pero China no puede. Se puede ilustrar con un proverbio chino: 'Los magistrados tienen derecho a incendiar casas, pero la gente corriente no tiene derecho a encender ni una lámpara'". El mensaje de las acciones de Washington ejemplifica a la perfección la naturaleza del llamado 'pivote asiático' de Obama, que se traduce en que, si bien no se puede confiar en que los políticos estadounidenses cumplan con sus antiguas promesas de visitar la región, el Pentágono siempre va a mandar recordatorios de que EE.UU. busca la hegemonía en Asia. Pero la verdad es que China y Japón, como segunda y tercera economías mundiales respectivamente, tienen demasiado que perder como para permitir que este conflicto se convierta en una confrontación militar, y cabezas más frías probablemente evitarán este escenario. Sin embargo, para ello EE.UU. debe permanecer neutral y promover un compromiso pacífico y una solución a este problema.

Fuente: http://poderiomilitar-jesus.blogspot.mx/

jueves, 7 de noviembre de 2013

El derribo de un drone chino por Japón sería "el primer disparo" de una guerra



Un comandante militar chino en retiro ha advertido a Japón que atacar drones chinos representaría el "primer disparo" de una guerra, generando aún más tensión en torno a las islas en disputa en el Mar de China Oriental.

"China cuenta con muchos tipos de contramedidas, tanto de baja intensidad como de alta intensidad", dijo Wang Hongguang, ex comandante en jefe de la región militar de Nanjing citado por 'The Global Times'.

En octubre Japón desplegó sus aviones de combate tras localizar un drone no identificado sobre las islas Diaoyu (Senkaku).

Esta nueva advertencia surge a raíz de que el diario japonés Sankei informara que el Gobierno está considerando aprobar nuevas normas que amparen el derribo aviones no tripulados que entren en su espacio aéreo.

"El peso de China es demasiado grande, su fortaleza económica ha superado a Japón y la brecha continúa ampliándose", destaca el ex comandante chino.

"El poder militar de China ha avanzado a pasos agigantados, cada Marina puede tener sus puntos fuertes pero la fuerza militar de China en general es mucho mayor que la de Japón", agregó.

Por su parte, Hua Chunying, portavoz del Ministerio chino de Relaciones Exteriores, destacó que el país estará "en alerta máxima" mientras sigue evaluando la verdadera intención de Japón.

El derribo de drones desencadenaría una respuesta decisiva de China, indicó a su vez el Ministerio de Defensa a finales de octubre.

En octubre el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, auguró un resurgimiento de Japón, que -dijo- permitirá contrarrestar el poder de China de la mano de un liderazgo más firme en Asia.


Fuente: actualidad.rt.com

jueves, 31 de octubre de 2013

"La renuncia de Japón al pacifismo es una amenaza en el Pacífico"


La posible revisión de la Constitución pacifista de Japón, anunciada por el primer ministro japonés, Shinzo Abe, esta semana, es una medida acordada con EE.UU. y supone una escalada de tensión en la región del Pacífico. La cláusula 9 de la ley fundamental del país asiático declara la renuncia por parte el Estado a la guerra como método de resolver disputas internacionales y prohíbe a las Fuerzas de Autodefensa de Japón actuar fuera del territorio nipón y utilizar armas ofensivas. Japón es un socio estratégico militar de Estados Unidos en la región. Pero si previamente Washington consideraba a las fuerzas aliadas en la zona como apoyo de su poderío, actualmente el balance de fuerzas está cambiando y el país norteamericano gradualmente está perdiendo su supremacía militar, lo que le obliga a otorgarle a su aliado más autonomía en este campo, según explicó el analista político Alexánder Gorbenko.  

"Dado que Washington no ha expresado ninguna preocupación por los planes de Japón de modificar su Constitución, esto significa que la medida ya ha sido acordada", según opina el experto en el portal ruso Odnako. Además EE.UU. planea otorgarle en 2015 la independencia militar a Corea del Sur, con la que comparte un mando conjunto. Mientras tanto las diferencias regionales se están agudizando, en gran parte de manera artificial. Los ejercicios militares que EE.UU., Corea del Sur y Japón realizan en la región provocan la ira de la comunista Corea del Norte. Las maniobras de abril pasado provocaron la movilización de misiles balísticos por parte de Pyongyang. Asimismo las disputas territoriales de Japón con sus vecinos se han agravado recientemente. Al menos en dos de ellas se puede considerar la posibilidad de que se llegue a una confrontación militar. Una es la disputa con China sobre la soberanía de las islas Senkaku (Diaoyu en chino) en el mar de China Oriental. La otra se desarrolla en las aguas del mar de Japón y afecta a las islas Dokdo (Takeshima para Japón), reclamadas por Tokio. 

Y mientras Japón declara que necesita revisar la Constitución para mantener el estatus quo en la región, resulta que sus propias acciones son responsables en gran parte del deterioro de la situación allí, resalta Gorbenko. "Por ejemplo, la disputa sobre las Senkaku se mantenía congelada hasta que el Gobierno japonés decidió arrendar y después comprar las islas a particulares, provocando una nueva escalada de tensión con Pekín", dijo. Corea del Sur ha mantenido el control sobre las islas Dokdo desde el fin de la ocupación japonesa de los años 1910-1945. La disputa no existía antes de 2008, cuando Japón empezó a insistir en su soberanía sobre las islas. La Constitución nipona entró en vigor en 1947 y no ha sido modificada desde entonces. La carta magna estableció el nuevo estatus del país, que perdió sus colonias en la mayor parte de Asia Suroriental en la Segunda Guerra Mundial. "La renuncia jurídica al pacifismo japonés sería uno de los factores clave susceptibles de afectar a la situación en la región, que conserva reminiscencias de las 'delicias' del dominio imperial japonés", subraya el autor. 

martes, 8 de octubre de 2013

China y Japón serán los primeros a quien tumbe el impago de EE.UU.


Casi la mitad de la deuda de Estados Unidos —estimada en 12 billones de dólares— está en las manos de Gobiernos y bancos centrales extranjeros. Los principales titulares de los bonos del Tesoro de EE.UU. son China y Japón
.

Pekín es el mayor acreedor, con 1,28 billones de dólares en deuda estadounidense, según la cifra del Tesoro de EE.UU. de julio. Sin embargo, los expertos advierten de que el volumen real podría ser aún mayor, ya que se sabe que China tiene también deuda estadounidense a través de intermediarios. Tokio sigue a Pekín con 1,1 billones.

El riesgo de impago en el que se haya EE.UU. debido a que el presidente Obama y los republicanos en el Congreso son incapaces de acordar una subida del techo de la deuda perjudicaría el valor de los títulos y hace temer por el estatus del dólar como moneda de reserva mundial, comenta a la agencia Bloomberg su columnista Simon Johnson, exrepresentante del Fondo Monetario Internacional y profesor de Economía en el Instituto de Tecnología de Massachusetts.

Tanto China como Japón ya han trasladado sus preocupaciones a los responsables estadounidenses. "EE.UU. es claramente consciente de las preocupaciones de China sobre la situación (…) y de la petición de Pekín de garantizar la seguridad de sus inversiones", puntualizó el viceministro de Finanzas chino, Zhu Guangyao, en una rueda de prensa, en la que advirtió de que "el reloj hace su tictac".

"Pedimos que EE.UU., como la mayor economía del mundo y emisora de la principal moneda de reserva mundial, tome medidas creíbles para resolver las cuestiones políticas acerca del techo de la deuda y que lo haga a tiempo, para evitar una situación de impago. Esperamos que Washington aprenda bien las lecciones de la historia", insistió Guangyao, y recordó cómo en 2011 la última gran confrontación entre republicanos y demócratas sobre el techo de la deuda estremeció los mercados del mundo.

Taro Aso, quien actualmente combina dos funciones en el Gobierno de Japón, de vice primer ministro y de ministro de Finanzas, por su parte también instó este martes a Washington a resolver la cuestión del techo de la deuda sin demoras. Comentó que Tokio está muy preocupado con el posible impacto de la situación política de EE.UU. en los mercados de divisas. Es la primera vez desde el 'cierre' del Gobierno estadounidense que China y Japón dan a conocer sus inquietudes explícitamente. 

sábado, 5 de octubre de 2013

EE.UU. Amenaza la Paz en Asie y el Pacifico


China: "Japón y EE.UU. recorren un camino que amenaza a la paz en la región"
La revisión de la alianza militar entre EE.UU. y Japón envía señales alarmantes a la comunidad internacional, según declaró la agencia china Xinhua, comentando una reunión ministerial bilateral celebrada en Tokio el jueves pasado. "La aspiración a la paz, el desarrollo y la cooperación es una tendencia global que atrae los corazones humanos. Pero Japón y EE.UU. no solo no abandonan los planteamientos de la Guerra Fría, sino que cada vez refuerzan más su alianza militar y amenazan la paz y estabilidad en la región, lo que provoca preocupación en todo el mundo y en la región de Asia-Pacífico", afirma la agencia estatal. 

Japón y EE.UU. no solo no abandonan los planteamientos de la Guerra Fría, sino que cada vez refuerzan más su alianza militar y amenazan la paz y estabilidad en la región, lo que provoca preocupación en todo el mundo y en la región de Asia-Pacífico
El gigante asiático expresó su inquietud por las frecuentes referencias a las islas Diaoyu (Senkaku en japonés), cuya soberanía se disputan Japón, China y Taiwán, durante la rueda de prensa tras las negociaciones entre los ministros de Exteriores y Defensa nipones (Fumio Kishida e Itsunori Onodera, respectivamente) y los secretarios de Estado y Defensa de EE.UU. (John Kerry y Chuck Hagel, respectivamente).

Los ministros japoneses y estadounidenses acordaron revisar las pautas de su cooperación militar antes del final de 2014.

Las partes además acordaron el despliegue de varios aviones no tripulados estadounidenses en territorio japonés y la instalación de un sistema de radar de banda X en la base militar nipona de Kyogamisaki.

China considera esos planes como un intento de cambiar el equilibrio de fuerzas en la región.

Pekín señaló que la parte estadounidense alabó las reformas emprendidas por el Gobierno japonés, como el aumento del presupuesto militar y las enmiendas legislativas en el ámbito de la defensa colectiva y en el programa militar del país.

"Es evidente que Japón y EE.UU. planean seguir reforzando su cooperación militar y elevar el nivel de integración en esta materia. Esto confirma que su alianza está dando nuevos pasos por un camino peligroso", añade la agencia.