Poder Militar Global : Hitler
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domingo, 8 de junio de 2014

La historia del espía español que engañó a los alemanes sobre el Día D.


Que el Día D fue un episodio clave que marcó el principio del fin de la II Guerra Mundial es bien sabido por todos. Sin embargo, pocos conocen la historia del doble espía español, cuya misión resultó crucial para el éxito del desembarco.

Se trata de Joan Pujol alias 'Garbo', que falleció en 1988 en Venezuela, pero que trabajó para los británicos e hizo creer a los alemanes que espiaba para ellos, convenciéndoles de que el verdadero gran desembarco en Europa no era el que iba a producirse en Normandía, sino en unas playas más al norte, informa AFP.

Su versión fue tan convincente, que llegó a ser condecorado por los nazis con la Cruz de Hierro y por los británicos con la Orden del Imperio Británico.

"Mi red tenía que suministrar con antelación a Hitler la siguiente información: el desembarco aliado se producirá por Pas de Calais, en la costa francesa más próxima al Reino Unido, e irá precedido de un amago de desembarco por Normandía que será una maniobra de diversión con cierto empaque", explicó Pujol en 1984 al diario español 'El País' en un reportaje. 

El oficial británico Tomas Harris fue enlace de Garbo en el MI5. "En 1941, cuando los alemanes eran todopoderosos en España, la embajada británica en Madrid era apedreada, Francia se había derrumbado y la invasión alemana era inminente, pocos eran los alemanes que imaginaban que el español bajito y tímido que se les acercó ofreciéndose voluntario para ir a Londres a espiar para ellos acabaría siendo un agente británico", escribió Harris en 1946. "Menos aún, lo que acabarían descubriendo: que la red que le ordenaron construir en el Reino Unido acabaría integrada por 27 personajes que no eran más que un producto de su imaginación", concluyó el oficial.

Con los años, el escritor británico Nigel West se interesó en su historia y dio con él en Venezuela, lo que permitió a Pujol disfrutar un poco de la gloria. Murió el 10 de octubre de 1988.




Fuente: actualidad.rt.com

viernes, 6 de junio de 2014

En el 70º aniversario del desembarco de Normandía: Diez curiosidades sobre el 'Día D'





Este viernes 6 de junio Francia conmemora junto con otros países el 70º aniversario del 'Día D', el desembarco de las fuerzas aliadas en Normandía que marcó el principio del fin de la Segunda Guerra Mundial.


¿Por qué se llama el 'Día D'? ¿Cómo transcurrió la operación? ¿Cúal fue su resultado? A continuación les presentamos respuestas a estas y otras preguntas. 




El significado de 'D''D' es un término generalmente utilizado por las fuerzas militares para referirse a una operación o al inicio de un ataque. Aquí la letra D también podría significar "decisión", en referencia al hecho de que Estados Unidos tomó la decisión de la invasión en Normandía. Históricamente, se utiliza el término para referirse al 6 de junio de 1944 en la Segunda Guerra Mundial, día en el que comenzó a ejecutarse la denominada 'Operación Overlord'. El día antes del ataque fue nominado 'D-1' y el día después 'D+1'.




© REUTERS 




Gran secretismo 


La fecha de ataque no la conocían ni tan siquiera los soldados que participaron en la batalla. La hora, la fecha y hasta el lugar del ataque se mantuvieron en secreto para garantizar el éxito de la operación. En Francia en aquel momento se encontraban 55 divisiones alemanas, pero, debido al secretismo de la operación, solo 8 pudieron llegar al lugar del ataque. La fecha y el momento del ataque fueron fijados después de la reunión que mantuvieron en Teherán los mandatarios de Gran Bretaña, EE.UU. y la URSS, Winston Churchill, Franklin Delano Roosevelt y Iósif Stalin, respectivamente. 




© REUTERS 


Fecha inicial del ataqueEl desembarco de Normandía fue fijado inicialmente para el 5 de junio de 1944, pero fue aplazado debido a las malas condiciones climáticas. Solo después de que los meteorólogos predijeran que el tiempo iba a mejorar al día siguiente, se decidió llevarla a cabo el 6 de junio. 


© REUTERS


Hitler estaba durmiendoLas fuerzas de Hitler sabían que las tropas aliadas atacarían, pero no sabían con precisión cuándo ni dónde. En el momento del ataque el führer estaba durmiendo. Durante las primeras horas del ataque, cuando los comandantes alemanes pidieron permiso para atacar con tanques, se les dijo que Hitler estaba durmiendo. El primer día del ataque sólo una división de tanques participó en la contraofensiva.


Las cifras del 'Día D'
El combate se cobró la vida de unas 110.000 personas en ambos bandos: 77.866 alemanes, 5.001 canadienses, 9.389 estadounidenses, 17.770 ingleses perdieron la vida. Más de 30.000 vehículos, 150.000 soldados y 13.000 paracaidistas fueron trasladados a las playas francesas. Más de 127 aviones fueron destruidos hacia el final de la batalla, mientras que 28.000 aviadores fallecieron. Durante la invasión fueron lanzadas más de 30.000 bombas. 


© REUTERS 


Debates parlamentariosLa mañana del 'Día D' la Cámara de los Comunes del Reino Unido estaba debatiendo si los limpiadores de oficina deben dejar de llamarse 'charladies'.


Un agente del MI5Juan Pujol era un agente que trabajaba para el MI5 y que ayudó a convencer a los alemanes de que el ataque no se llevaría a cabo en junio. Curiosamente, su primer nombre en clave era 'Bovril', que luego fue cambiado por 'Garbo', porque sabía actuar muy bien. Su 'actuación' fue tan creíble, que Hitler le concedió la Cruz de Hierro. 


Una batalla de novela
La mañana del 'Día D' el escritor estadounidense J. D. Salinger aterrizó en la playa de Omaha llevando en su mochila seis capítulos de su novela inacabada 'El guardián entre el centeno'. Por su parte, el escritor británico Evelyn Waugh terminó el último capítulo de su novela 'Retorno a Brideshead' mientras se recuperaba en Devon tras lesionarse una pierna en un entrenamiento de paracaidistas. 


© REUTERS 


Mapa de EisenhowerEl mapa mural gigante utilizado por el general Eisenhower y el general Montgomery en la sede del Cuartel General Aliado Southwick House fue hecho por el fabricante de juguetes Chad Valley. 


La victoria en NormandíaLas fuerzas aliadas alcanzaron el río Sena en agosto de 1944. París fue liberado y los nazis fueron expulsados del noroeste de Francia, lo que marcó el éxito de la Operación Overlord. Inmediatamente después, las fuerzas aliadas tomaron medidas para avanzar hacia Alemania y unirse a las fuerzas soviéticas que se acercaban desde el este.

Fuente: actualidad.rt.com




sábado, 19 de abril de 2014

"La UE es el Cuarto Reich, el sueño de Hitler"


Un nuevo libro titulado 'La Unión Europea: la verdad sobre el Cuarto Reich. Cómo ganó Hitler la Segunda Guerra Mundial' dice que una moneda única, un mercado común e incluso el nombre Estados Unidos de Europa son conceptos que idearon los nazis.

En la tienda digital Amazon Kindle se ha puesto a la venta un polémico libro titulado 'La Unión Europea: la verdad sobre el Cuarto Reich. Cómo ganó Hitler la Segunda Guerra Mundial'. Los autores, Daniel J. Beddowes y Falvio Cipollini., presentan en la obra sus innovadoras opiniones sobre los orígenes de la UE y su función. 

Los escritores se preguntan "¿Qué es la UE, a quién beneficia realmente? La respuesta es, sin duda alguna, a Alemania".

Analizando el resultado de la Segunda Guerra Mundial, aseguran que "aunque creemos que la ganamos, en realidad perdimos". "Consideramos que es obvio que actualmente vivimos en el Cuarto Reich."

Los autores llegan a afirmar que "los que apoyan la idea de la UE apoyan la política de los nazis". 

En el capítulo titulado 'La UE fue creada por los nazis', afirman que Walther Funk, presidente del Reichsbank y ministro de Economía del Reich, predijo la aparición de una unión económica europea. Hay que destacar que Funk fue uno de los principales consejeros de Hitler. 

Según el libro, "los nazis querían eliminar la confusión que suponía una Europa compuesta de pequeñas naciones y su plan era muy simple, el sueño de Hitler era la UE". 

Beddowes y Cipollini subrayan que "los aliados adoptaron la principal idea de Hitler", que incluía planes económicos para la creación de una unión basada en la federación. 

Destacan que el primer ministro conservador británico, Edward Heath, en 1973 recibió 35.000 libras cuando el Reino Unido entró en la Comunidad Económica Europea y el ministro de propaganda de la Alemania nacionalsocialista, Joseph Goebbels, estaba orgulloso de que la cadena BBC apoyara la idea de la UE. 

"No podemos encontrar ninguna diferencia entre el proyecto de Hitler de unos Estados Unidos de Europa con Alemania al timón y la Unión Europea actual", manifiestan los autores. 

Fuente: actualidad.rt.com



Fuente: actualidad.rt.co,

sábado, 5 de abril de 2014

Los 10 posibles finales alternativos que pudo tener la Segunda Guerra Mundial.


Las decisiones en tiempos de guerra son asuntos de gran relevancia. Cada maniobra tiene el potencial de cambiar el curso de la historia. George Dvorsky, un bloguero canadiense, futurólogo y transhumanista, ha sugerido diez alternativas impactantes al desenlace de la Segunda Guerra Mundial. 








1. Alemania invade el Reino Unido en lugar de la URSS



La invasión por Hitler de la Unión Soviética en 1941 resultó ser su perdición, pero los acontecimientos se podrían haber desarrollado de manera diferente. Tras la caída de Francia un año antes, Hitler estaba considerando invadir Gran Bretaña. De hecho, incluso ordenó a sus jefes militares elaborar un plan de invasión, la Operación León Marino. Los preparativos comenzaron tan en serio que tanto los británicos como los estadounidenses estaban convencidos de que la invasión era inminente. Es más, estando en vigencia el Pacto Molotov-Ribbentrop (un tratado de no agresión entre Alemania y la URSS), Hitler no tenía que preocuparse sobre una posible incursión soviética. Pero el líder nazi rechazó los planes de invasión de Gran Bretaña. En primer lugar, era obvio que haría falta más tiempo y preparativos. 

La Armada británica controlaba el Canal de la Mancha, además la Batalla de Inglaterra reveló que la Luftwaffe no podía dominar los cielos de la forma que se consideraba necesaria para apoyar aquel ataque. Pero si Hitler hubiera aplazado su invasión de la URSS hasta 1942 o 1943, después del necesario periodo de preparación acompañado por redadas aéreas y por un bloqueo marítimo, podría haberse llevado a cabo un desembarco en las costas británicas en 1941 o 1942. Considerando el tiempo que tardaron los aliados en abrir el segundo frente (a mediados de 1944) esta opción no parece ridícula. Tras la derrota del Reino Unido, Alemania podría haber comenzado sus preparativos para la invasión de la URSS. De haber sido exitosa la Operación León Marino, el Gobierno y la monarquía británica se habrían trasladado a Canadá. Desde allí los aliados habrían planeado una invasión de África seguida probablemente por incursiones en Italia y los Balcanes. Pero eso no habría sido fácil, en particular si la subsiguiente invasión de la URSS por Alemania hubiera tenido éxito. 

2. Japón se abstiene de atacar Pearl Harbor


La decisión fatal de Japón de enfrentarse a EE.UU. se debía a su necesidad de apoderarse del petróleo y las reservas de goma de las Indias Orientales Neerlandesas y el sureste de Asia. Si no hubiera atacado a Hawái, su política expansionista probablemente habría llevado a que EE.UU. interviniera finalmente de todos modos, por ejemplo, después de la invasión de las Filipinas. Pero, ¿y si a EE.UU. nunca se le hubieran dado motivos para meterse formalmente en la guerra? 

En tal caso, Gran Bretaña y sus aliados coloniales se habrían quedado sin ayuda militar. El apoyo estadounidense al Reino Unido y la URSS habría consistido exclusivamente en ayuda material. No habría surgido ningún frente occidental. La Unión Soviética probablemente habría derrotado a Alemania finalmente, pero habría tardado considerablemente más tiempo. Y en semejantes condiciones, Stalin probablemente habría reclamado toda Europa. 

3. Alemania toma Moscú en 1941

Los historiadores llevan mucho debatiendo sobre si la Operación Barbarroja podría haber tenido éxito. Se cometieron varios errores durante la operación, incluido su retraso de 38 días y la catastrófica decisión de Hitler de desviar el impulso principal hacia el sur para ayudar al Grupo de Ejércitos Sur a conquistar Ucrania. Cuando el Grupo de Ejércitos Centro llegó a las afueras de Moscú a principios de diciembre de 1941, el severo frío invernal frustró para siempre los planes de Hitler de tomar la capital del país. 

Este es uno de los eventos más importantes de la Segunda Guerra Mundial, si no el más significativo. Las cosas habrían sido muy diferentes si la Unión Soviética hubiera caído. Alimentada con los vastos recursos de Rusia (incluidas las regiones petroleras del sur y los graneros de Ucrania), la Alemania nazi se habría convertido en una superpotencia, finalmente derrotando al Reino Unido y reclamando todo Oriente Medio (probablemente uniendo fuerzas con Japón). Con el tiempo habría desarrollado una capacidad nuclear, entrando en una guerra fría con EE.UU. 

4. Rusia y Alemania pactan una paz por separado


Imagínense un escenario en el que Hitler y Stalin habrían llegado a un acuerdo para cesar las hostilidades en el frente oriental. Con el Pacto Molotov-Ribbentrop restaurado, Alemania podría centrar sus esfuerzos en derrotar a Gran Bretaña. Este escenario resulta poco realista por dos razones como mínimo. En primer lugar, Alemania necesitaba desesperadamente las reservas de petróleo de Rusia para mantener la guerra. En segundo lugar, Stalin no le permitiría a Alemania seguir pisoteando libremente a Europa: el Tercer Reich era una grave amenaza existencial para la URSS. Aun así, la posibilidad de que tal pacto se hubiera firmado resulta bastante aterradora. 

5. Los nazis crean armas nucleares antes que los aliados

Dada la pasión de Hitler por las armas innovadoras, no cabe duda de que habría usado la bomba atómica si la hubiera conseguido. No debe olvidarse que se trata del mismo régimen que diseñó (y usó) el precursor del misil balístico intercontinental. No hace falta mencionar que esto habría sido el final para los aliados. Si Alemania hubiera sido la primera en conseguir armas nucleares esto habría supuesto su victoria casi automática en todos los frentes. 

6. Sin frente occidental 


Si Winston Churchill hubiera dominado la toma de decisiones, no se habría abierto el frente occidental. Inquietado por el recuerdo del estático frente occidental de la Primera Guerra Mundial, el primer ministro británico se oponía al desembarco en Francia, proponiendo a cambio atacar al Eje en sus zonas vulnerables: Italia y los Balcanes. Pero al entrar EE.UU. en la guerra, Churchill y los militares británicos tuvieron que ceder ante los planificadores estadounidenses. De ahí surge la decisión de llevar a cabo el desembarco en Normandía en junio de 1944. 

Si Churchill se hubiera salido con la suya, lo más probable es que se hubiera producido una excepcionalmente fuerte invasión aliada por la zona de Italia y los Balcanes. Como alternativa o de manera complementaria, se habría realizado una incursión a través de Noruega, (algo por lo que Hitler insistió en que se mantuvieran más de 400.000 efectivos allí a lo largo de la guerra). La imagen de la guerra habría sido muy diferente, porque las fuerzas aliadas se habrían concentrado en el este y en el sur. Es difícil adivinar lo que habría pasado luego. Es posible que el resultado final, la derrota de Alemania, no hubiera cambiado. Sin embargo este escenario podría haber modificado el destino de Francia. 

7. El éxito de la trama contra Hitler en julio de 1944 


El 20 de julio de 1944 el complot para asesinar a Adolf Hitler terminó de forma desastrosa. No sólo fracasó en su objetivo principal, sino que también llevó a la captura de 7.000 personas, de las cuales 4.980 fueron ejecutadas. Y todavía hubo una consecuencia peor: se tradujo en la radicalización del partido nazi. La llamada Operación Valkiria fue un complot organizado por oficiales de la Wehrmacht que querían acabar con Hitler, firmar una paz por separado con los aliados y continuar la guerra contra la URSS. Es muy poco probable, sin embargo, que los aliados occidentales hubieran aceptado este planteamiento, considerando el discurso de Roosevelt sobre la rendición y el hecho de que ya se habían puesto de acuerdo para evitar la firma de un acuerdo de paz por separado en todo caso. 

Ha habido mucho debate sobre qué habría pasado si hubieran logrado asesinar a Hitler en esa etapa de la guerra. Es poco probable que su muerte hubiera conllevado el colapso del partido nazi. De hecho, a pesar del lamentable curso de la guerra, el culto a la personalidad en torno a Hitler se mantuvo fuerte. De haber sido exitoso el complot, es muy probable que Hermann Göring o el fanático Heinrich Himmler hubieran asumido el papel clave del liderazgo. Cualquiera de ellos habría capturado y ejecutado a los conspiradores. Los nazis habrían continuado la guerra, pero habría habido una mayor probabilidad de una rendición más temprana. Alemania potencialmente podría haber evitado el cataclismo que iba a acontecer en los siguientes meses. Otro posible escenario es que la muerte de Hitler incentivara un movimiento de resistencia interna más fuerte, algo que podría desembocar en una guerra civil. Pero debido al generalizado patriotismo y sentido del deber alemán, este escenario se considera menos probable. 

8. El Ejército Rojo avanza hacia el oeste tras tomar Berlín




Tras la batalla de Stalingrado, la Unión Soviética experimentó la transición de su estatus de gran potencia a algo parecido a una superpotencia. Desde principios de 1943, el Ejército Rojo ya estaba expulsando a las fuerzas de la Wehrmacht hacia Alemania. A medida que avanzaba, absorbió territorios que más tarde formarían parte del Bloque del Este. Según el historiador Anthony Beevor, durante algún tiempo Stalin consideró seriamente tomar a toda Europa bajo su control. 

Y parece que lo habría podido hacer. Tras la caída de Berlín, el Ejército Rojo tenía 12 millones de soldados en 300 divisiones. Por su parte, los aliados contaban con 4 millones en 85 divisiones. Para el Día de la Victoria en Europa (9 de mayo de 1945), a EE.UU. le quedaban todavía varios meses hasta la construcción de la bomba nuclear, tiempo suficiente para que los soviéticos expulsaran a todos los aliados. Qué hubiera ocurrido a partir de ahí, es una incógnita. 

9. Churchill desata una tercera guerra mundial 


Igual que Stalin, el primer ministro británico preveía hostilidades después de la guerra, por lo que ordenó la elaboración de la Operación Impensable, un plan para atacar a la URSS inmediatamente después de la caída de la Alemania nazi. Pero las 'cabezas frías' prevalecieron. El Ejército Rojo se detuvo en Berlín, y EE.UU. no quiso luchar contra la URSS. 

10. Los aliados invaden 


Japón en lugar de lanzar las bombas nucleares EE.UU. justificó el uso de armas nucleares contra Japón con la perspectiva de evitar la pérdida de millones de soldados en caso de invasión. Si el presidente Truman se hubiera negado a lanzar las bombas, se habría efectuado la Operación Downfall, que habría sido la mayor operación de desembarco en la historia de la humanidad. La operación habría necesitado un total de 30 divisiones. Los japoneses se estaban preparando para la defensa total y a cualquier precio de la isla sureña de Kyushu. Si la operación hubiera tenido lugar, se habría producido un baño de sangre. 


martes, 18 de febrero de 2014

EE.UU. contrató a científicos nazis para probar LSD en espías soviéticos.


Científicos nazis fueron contratados por EE.UU. para realizar pruebas de drogas como el LSD entre otras técnicas de interrogatorio de los espías soviéticos capturados durante la guerra fría, según una periodista estadounidense.
El libro de Annie Jacobsen 'Operación Paperclip: el programa secreto de inteligencia que llevó a los científicos nazis a América', publicado esta semana, describe el programa de inteligencia de EE.UU. durante la guerra fría que llevó a más de 1.600 científicos alemanes al país norteamericano en virtud de contratos militares secretos, informa el periódico israelí 'Haarez'. 

De acuerdo con Jacobsen, los 21 nazis contratados por EE.UU. examinados en el libro, uno de los cuales es Walter Schreiber, ex cirujano general del Tercer Reich que se convirtió en el jefe médico del Camp King, una instalación clandestina de EE.UU. en la zona americana de la Alemania ocupada, trabajaron codo con codo con Adolf Hitler, Heinrich Himmler y Hermann Göring durante la Segunda Guerra Mundial. 

Como parte de la Operación Paperclip, al menos dos espías soviéticos capturados entre el 4 y el 18 de junio de 1952 en Alemania por una red de espionaje de la CIA fueron sometidos al programa Artichoke (Alcachofa), que estudiaba, entre otros métodos, la hipnosis, forzada por la adicción al LSD y otras sustancias químicas, para producir amnesia y otros estados vulnerables en el sujeto. 

"El plan para el que se desarrollaba el programa de interrogatorios estaba muy claro: drogar a los espías, interrogarles y causarles amnesia para hacerles olvidar", escribe Jacobsen. 

Luego, en 1978, el administrador de Artichoke, Richard Helms, que después fue director de la CIA, admitió en una entrevista al periodista David Frost que EE.UU. es responsable de llevar a cabo estas pruebas con LSD. 

Según escribe la periodista en su libro, en aquel momento la CIA creía que los soviéticos estaban desarrollando programas de control mental supuestamente destinados a hacer hablar a los espías capturados. 

"Sentimos que era nuestra responsabilidad no quedarnos atrás con respecto a los rusos o los chinos en este campo, y la única manera era probar cosas como el LSD y otras drogas que se podrían utilizar para controlar el comportamiento humano", confesó Helms. 

Fuente: http://actualidad.rt.com/